Una de las tantas curiosidades que existen acerca de nuestro sistema nervioso es que tenemos la capacidad de recordar prácticamente cualquier olor para siempre, sin importar su naturaleza, si es agradable o desagradable o su origen, esto debido a que nuestro sentido del olfato es el que posee la mayor capacidad de memoria en todos aspectos.

    Es por lo anterior que siempre podemos recordar el fresco aroma de un bosque, el olor de las flores en primavera, el perfume de nuestra pareja, el aroma de nuestra madre e incluso detectar olores que reconocemos, pero sin poder visualizar el objeto de origen o recordar su nombre. Y es por esto también que cuando evocamos, recordamos o detectamos un olor, nuestras emociones pueden verse modificadas, ya que dicho olor nos hace también recordar a las personas o momentos agradables o desagradables y nuestro estado de ánimo frente a dicho momento o persona.

   Esto es solo una pequeña muestra de lo importante que es el aroma para nuestras vidas y la razón por la que existen tantos productos en el mercado que ofrecen alguna fragancia, como cremas, lociones, perfumes, productos de limpieza, desodorantes, antitranspirantes, aromatizantes, detergentes y, por supuesto, velas aromáticas.

   Por supuesto, como sucede con los otros sentidos, nuestro olfato tiene diferentes rangos, es por ello que algunos olores los captamos rápidamente, mientras otros deben ser muy intensos para que podamos detectarlos. Hablando de olores agradables y comunes en muchos productos, los aromas y fragancias cítricas, frutales y florales suelen ser las de más fácil detección, mientras las de algunas especias deben ser más fuertes y los olores a diversos tipos de madera son menos intensos, por lo que se requiere determinada cercanía a la fuente y cantidad de olor para poder disfrutarlos.

   Pero también se debe considerar que cada región y país tiene determinado clima y costumbres muy arraigadas, lo cual puede influir bastante en nuestros sentidos. En el caso del olfato, nuestra nariz se acostumbra a determinados olores, los cuales se vuelven tan familiares que son fáciles de ignorar, mientras olores exóticos o poco frecuentes dejan una huella mucho mayor en nuestra memoria olfativa, lo que hace que su detección sea mucho más rápida, aun sin conocer su origen.

   Lo  mismo sucede con los aromas que se incluyen en muchos productos, por lo cual aromas comunes para la mayoría de personas en México como las notas herbales, frutales y florales son agradables y conocidas, pero pueden verse opacadas por olores menos comunes como el azafrán o el ámbar, que resultan mucho más novedosos para nuestros sentidos. Esto explica perfectamente por qué las fragancias de importación suelen ser más de nuestro gusto, pues no solo se trata de moda o glamour, sino de una reacción natural de nuestra nariz.

   Pero la importancia del olor no para allí, pues sus efectos en nuestras vidas son casi incontables.

   Por ejemplo, en la comunicación empresarial y comercial, el olor es un factor importante para vender y cerrar tratos o negocios. Esto es tan conocido por las grandes empresas que existe el término marketing olfativo, el cual consiste en reforzar la imagen de una marca o producto mediante el olor, no solo del producto, sino de las instalaciones, tiendas, edificios e incluso de las personas. Es por ello que muchas compañías utilizan en sus instalaciones, tiendas y sucursales diferentes productos aromatizantes, desde sprays hasta velas aromáticas, pasando por cerámicas, incienso, pastillas e incluso dulces.

   También es por esto que ya hay muchas tiendas de moda que agregan una ligera y suave, pero notoria fragancia a muchos de su productos o cuentan en sus tiendas con diferentes elementos aromáticos para atraer clientes y tener un mayor índice de ventas, pues el olor se ha convertido en una herramienta de mercado sumamente útil, aunque en realidad este tipo de efectos siempre se han tenido, solo que pocas personas lo habían considerado hasta hace muy pocos años.

   Otro claro ejemplo de la importancia del aroma en nuestras vidas es el amor, nuestras relaciones personales e incluso las relaciones en la intimidad, pues el olor puede ser un fuerte potenciador y evocador de la pasión y el deseo o también un infalible método para apagar la llama.

   En las relaciones personales, el olor puede tener una gran relevancia, no solo porque es un potenciador del deseo, sino porque un olor puede evocar emociones y generar recuerdos, dos elementos fundamentales que no pueden faltar en una relación de pareja. En estos aspectos el olor es tan importante que ya se han realizado estudios que han comprobado que, inconscientemente, el olor preferido de las personas es alguno que está fuertemente relacionado con los seres queridos y los momentos que se han pasado junto a ellos.

   Tan importante es el olor en nuestras relaciones, que se ha comprobado también que el aroma de una persona puede ser suficiente para predisponer a otra a aceptarle o rechazarle, no solo porque el olor sea desagradable, sino por lo que este representa para la persona.

   Además, a todas nos gusta en algún momento que se utilicen los aromas que nos gustan como una buena arma para la seducción y la conquista, pues un olor agradable es indudablemente una razón que nos impulsa a acercarnos a la fuente de dicho aroma y tan cierto es esto que también se sabe con certeza que cuando alguien padece gripe o alguna enfermedad que merma el olfato, el deseo sexual se pierde prácticamente por completo.

   Y es por todo esto que siempre debemos contar con productos de higiene y belleza con un aroma agradable para nosotras y nuestros acompañantes, con un buen perfume que posea una agradable fragancia y siempre tener algunos otros productos aromáticos para cualquier momento que requiera de un olor específico como incienso o velas aromáticas, pues el olor, el aroma y cualquier fragancia son elementos fundamentales para nuestra vida, nuestro estado de ánimo y todas nuestras actividades y relaciones.